Branding
Cinco señales de que tu marca necesita un rediseño (y dos de que no)
Rediseñar por moda es tirar dinero. Pero hay momentos en los que la marca está frenando el negocio. Cómo distinguirlos.
Cada cierto tiempo nos llaman empresarios que "están aburridos de su logo". Esa nunca es razón suficiente. Pero hay cinco situaciones en las que sí merece la pena meterse a rediseñar.
1. La marca ya no representa lo que vendes
Empezaste vendiendo bicicletas eléctricas y ahora vendes servicios de movilidad para empresas. La marca sigue diciendo "tienda de bicicletas". Cada vez que llegas a un cliente nuevo tienes que explicarle por qué tu identidad no encaja con lo que ofreces.
Síntoma típico: tu equipo comercial pierde 3 minutos en cada reunión justificando "la marca antigua".
2. Te confunden con la competencia
Si entras en LinkedIn y tres competidores tienen un logo redondo, azul, sans-serif y minimalista, tú tienes que destacar. La marca debería ayudarte a parecer diferente al resto, no parte de la manada.
Síntoma típico: clientes potenciales te confunden con otra empresa, o no recuerdan tu nombre después de la primera reunión.
3. Has crecido de tamaño y la marca se ha quedado pequeña
La identidad que sirvió para 2 personas en un coworking no sirve para 20 personas con oficinas y un canal B2B grande. No es que esté mal hecha; es que está infradimensionada.
Síntoma típico: tu departamento de marketing dice "necesitamos una versión más seria del logo" o "el manual no cubre lo que estamos haciendo".
4. La marca no se aplica bien en digital
Hay logos pensados para tarjetas de visita que se ven fatal en un favicon, en un avatar de redes o en una notificación push. Si tu marca nació antes de 2015 hay una probabilidad alta de que tenga este problema.
Síntoma típico: el logo se ve borroso en pantallas pequeñas, en redes está rodeado de un cuadrado blanco, o tu equipo "ha tenido que rediseñarlo" para cada canal.
5. Vais a entrar en un mercado nuevo
Si pasas de B2C a B2B, de España a Europa, de servicios a producto físico, la marca probablemente tiene que evolucionar. No siempre rediseño completo; a veces basta un refresh (mismo logo, paleta más sobria, tipografía nueva).
Síntoma típico: el equipo nuevo dice cosas como "esto a un cliente alemán no le entra".
Las dos razones que NO valen
"Estoy aburrido del logo." El logo no se diseñó para ti; se diseñó para tus clientes. A ellos no les aburre. Si funciona, déjalo.
"Los competidores se han renovado y yo me he quedado antiguo." Hay que mirar por qué se han renovado. Si lo hicieron por moda, tú no tienes que seguirlos. Si lo hicieron porque el mercado cambió, entonces probablemente sí necesitas pensarlo.
Cómo distinguir rediseño de refresh
Antes de pedir un rediseño completo, haz esta pregunta a cinco clientes:
"¿Qué transmite nuestra marca para ti?"
Si las respuestas coinciden con lo que querías transmitir, no rediseñes: actualiza. Refresca paleta, ajusta tipografía, moderniza aplicaciones. Refresh suele costar entre el 30% y el 50% de un rediseño completo, y conserva el reconocimiento que ya tienes ganado.
Si las respuestas no se parecen en nada a lo que querías transmitir, ese sí es momento de empezar de cero. Pero asegúrate de empezar también con un brief claro: rediseñar sin saber qué quieres decir produce el mismo problema que ya tenías, con otra estética.